¿Funciona la terapia online?
¡Sí! Yo misma me he asombrado del nivel de contacto sensible que puede lograrse en la consulta a distancia. Podemos probar una primera sesión y después, tú decides.
¿Puedo combinar la modalidad online y la presencial?
¡Claro! Puedes combinarlas de acuerdo a tus posibilidades de tiempo, espacio y economía.
¿Cuál es tu enfoque y en qué consiste?
Trabajo desde el enfoque sistémico, humanista e integrando recursos y estrategias de las terapias contextuales; respetando siempre la integridad de la persona, cualquiera sea su edad. Confiando en que las personas ya cuentan con los recursos necesarios para enfrentar las adversidades; dirigiendo los esfuerzos terapéuticos al auto reconocimiento de sus fortalezas con el fin de que logren cambiar sus situaciones actuales y trabajen en sus mejores esperanzas.
¿Se involucra a los padres en la terapia infantil y de adolescentes?
Sí. Al estar los niños y adolescentes aún dentro de un círculo familiar muy cercano es indispensable trabajar en conjunto con los papás y cuidadores. Por lo que se realizan sesiones frecuentes con padres y/o familiares , además de las sesiones individuales con niños y adolescentes para un seguimiento integral.
Deseo que mi hijo niño/adolescente acuda a terapia. ¿debo acudir yo primero?
Sí, es muy conveniente que tú y yo tengamos una primera cita para comentar a detalle la situación que se presenta con tu hijo/a; si no es posible, con gusto les recibiré a ti, a tu hijo y a algún otro cuidador principal (en su caso) en la primera cita.
¿Cuál es el costo de la consulta?
La sesión online de 50 minutos tiene un costo de $600 pesos/ $38 dls.
La sesión presencial tiene un costo de $700 pesos.
La sesión familiar presencial tiene un costo de $900 pesos.
¿Cuál es la periodicidad de las consultas?
Tú eliges la frecuencia de tus sesiones. Si bien, en alguna ocasión pueda sugerirte que nos veamos en cierto tiempo debido a una situación importante por atender.
¿En qué consiste la terapia con enfoque católico?
Es una terapia profesional en la que se respetan tus creencias religiosas católicas y lo que es más, se ponen a favor del proceso terapéutico tu fe y tus creencias. Es un acompañamiento terapéutico profesional, no es una asesoría o dirección espiritual. No se impone ninguna creencia religiosa a consultante alguno, salvo que éste solicite de manera expresa este tipo de acompañamiento.

